Por Diana Pineda

cruzEl 30 de Junio del año 2000 le dije “sí” a Cristo Jesús.

Ese día hubo una transacción divina que cambió mi vida para siempre. Como lo explicaba Jesús hace más de 2000 años al maestro de la ley judía llamado Nicodemo, lo que yo experimenté fue el nuevo nacimiento. (Juan 3:1-8)

¿Cómo es posible nacer de nuevo?

¿Cómo iba yo a meterme de nuevo en el vientre de mi madre para volver a nacer? El nuevo nacimiento viene de Dios. Yo le entrego mi vida a Cristo y Él me da salvación. Yo le doy mis pecados y Él me da perdón. Yo le entrego mis cargas y Él me da Su paz. Yo le entrego mis preocupaciones y Él me da Su gozo. Espectacular ¿no?

Y este nuevo nacimiento es idea de Dios y está disponible para todos los que estén cansados, agobiados, heridos o en pecado.

Dios quita el velo de tus ojos.

Cuando yo le dije sí a Cristo, todas las anteriores aplicaban a mi vida. Era madre soltera, perdida en las drogas y sin esperanza de salir adelante. Y no estoy queriendo decir que al día siguiente todo se volvió color de rosa. No.

Mis ojos fueron abiertos y pude ver, sentir y experimentar el amor de Dios Padre. Porque lo que quiere Dios es que lo conozcamos y tengamos una relación de amor con Él.

Seis años antes de mi nuevo nacimiento, las balas de una guerra absurda se habían llevado a mi padre terrenal.

Mi mundo se acabó.

Mi corazón se entenebreció y quise morir. Fueron años de horribles experiencias, mucha soledad, heridas, dolor y autocompasión. Sin embargo, sabía que Dios era bueno siempre, que el mundo era el malo y que de alguna manera podía salir del hueco en el que me encontraba.

¿Dónde buscas amor?

Busqué en todas partes, literalmente. Asistí a reuniones de Ekankar “la religión de la luz”, de hinduismo, de la Nueva Era. Leí todos los libros de JJ Benítez, los “Cuatro Jinetes del Apocalipsis” y cosas así. Cada 6 meses tenía una nueva teoría de dónde estaba mi papi y quien era Dios. Pero después cambiaba de opinión.

Y aún buscando en lugares equivocados, Dios Padre me encontró.

 

Porque me ama, me quiere a Su lado y le gusta como soy. De hecho, se deleita en mi.

 Jesús te ama tanto que dio su vida por ti.

Dios dio lo que más quería (Su Unigénito) para que todos tuviéramos la oportunidad de ser sus hijos y tenerlo a Él como Padre. Ese es el verdadero amor. Jesús dijo que no había amor más grande que éste, “que uno de la vida por sus amigos”. Juan 15:13

Fue el amor lo que motivó a Dios Padre hacer lo que hizo con su hijo Jesús. Fue por amor que Cristo fue enviado a la cruz. Y en la cruz, abrió sus brazos y nos perdonó y nos amó y nos adoptó.

¿Realmente necesitas amor? ¿O eso está out?

El otro día escuché a alguien en el Metro diciendo, “¿Para qué el amor? Nadie necesita de eso, en esta época hay tantas cosas que hacer que ya no hace falta”. Pero realmente lo que estaba escuchando es alguien pidiendo a gritos que lo amen. Por eso hay tanta cosa para hacer ahora, porque necesitamos de amor más que nunca y el mundo está ofreciendo migajas para distraernos del verdadero amor.

Sin el evangelio de Cristo Jesús y su amor proclamado en la cruz, no podemos vivir una vida en abundancia (Juan 10:10b).

Necesitamos una revelación del amor del Padre.

Ese amor incondicional que a pesar de estar sucios, en pecado y alejados; el Padre corre a nosotros para abrazarnos y cubrirnos con Su inigualable amor.

¡Hoy puedes encontrar el verdadero amor!

¿Cómo alcanzamos ese amor? Debes nacer de nuevo. Ahora es el momento de salvación. ¿Quieres experimentar un amor puro, sincero y sin límites?

Dí en voz alta conmigo: “Señor Jesús, te entrego mi vida. Entra a mi corazón. Cámbiame, límpiame y hazme nuevo. Yo creo que moriste en la cruz y diste tu vida por mi para salvarme del pecado, de la enfermedad y de la opresión. También creo que resucitaste. Escribe mi nombre en el libro de la vida. De ahora en adelante quiero vivir para ti. Amén!”

Ahora eres nueva criatura. Las viejas cosas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas (2 Corintios 5:17).

Comienza a leer la Biblia. Aquí puedes leer la NTV (Nueva Traducción Viviente), comienza en el evangelio de Mateo en el Nuevo Testamento. O si tienes una Biblia en casa, léela. Conoce a Jesús y pídele que te revele Su amor a tu corazón.

 

El deseo del corazón de Diana Pineda, es compartir el evangelio de Cristo Jesús. Que ese compartir sea tan claro que hasta un niño lo pueda entender. Y quien lo escuche entienda la urgencia del llamado de Dios para sus vidas, porque el momento de salvación es ahora!

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