Según la RAE, un milagro es un hecho no explicable por las leyes naturales y que se atribuye a intervención sobrenatural de origen divino.

Desde hace varios días ha estado retumbando en mí esta palabra y entonces escucho al gran Nick Vujicic, aquel hombre que nació sin piernas y brazos, y que ahora comparte su historia de vida por todo el mundo, dándole la gloria a Dios y reconociendo que con él todo es posible, diciendo textualmente estas palabras: “Si no tienes un milagro, conviértete en uno”.

Y empiezo a indagar en una historia de la Biblia donde sí ocurre un milagro, pero donde definitivamente la persona que recibe este milagro se convierte a sí misma en uno. Se trata del cojo que estaba sentado en medio de la puerta del Templo La Hermosa.

Dice la Biblia que todos los días lo llevaban y lo ponían allí, en medio de la puerta, para que pudiera pedir limosna a todo aquel que entraba. Dato que, por cierto, me confronta mucho, porque quiere decir que por muchísimos años este hombre estuvo en medio de la entrada de un templo, de una iglesia, de una comunidad de seguidores de Dios, pero nunca nadie oró por él o lo notó, porque dice la Biblia que tenía ya 40 años. Y a veces nos pasa eso, a veces nos concentramos tanto en nosotros mismos que no notamos a los “cojos” que están en medio de las puertas, pidiendo algo diferente para cambiar sus vidas.

Y entonces la Biblia narra que muy juiciosos Pedro y Juan iban camino al templo y por cierto recalca que era la hora novena, la hora de ORACIÓN… Y aquel hombre tuvo que notar algo diferente en ellos, porque dice que los miró atento, esperando recibir de ellos algo, porque cuando estas lleno del Espíritu Santo y conoces la libertad del hijo y el amor del Padre, entonces se te nota.

Y justo en ese momento, Pedro hace una oración sobrenatural, le aclara que no tiene dinero pero que de lo que él ha recibido le va a dar. Y este fragmento se me parece mucho al episodio de Elías y Eliseo, porque la Biblia cuenta que Eliseo estuvo súper atento a recibir de lo que tenía Elías y todos sabemos que pasó… Pero volviendo a nuestra historia, ¿qué era lo que tenía Pedro? Si pudieras definir a Pedro en una palabra, ¿cuál le atribuirías? Para mí sería FE, fe porque hizo cosas que jamás nadie ha hecho, caminó sobre el agua, sólo por un instante, pero lo hizo; fue obediente, tomó a un pez y justo de allí sacó el dinero que necesitaba para pagar un impuesto; estuvo pescando toda una noche sin éxito alguno, pero creyó que echando la red en el nombre de Jesús algo diferente iba a pasar, y sí que pasó; en medio de sus defectos y mal carácter, fue el único que se enfrentó a los soldados para tratar de evitar que no arrestaran a su amado maestro; y en fin, la lista sería larguísima y aunque se equivocó también, cómo lo hacemos tú y yo, este hombre fue Fe viva y de esa fe asombrosa que tenía y que se le notaba, le dio a aquel personaje que estaba en la entrada del templo.

Y dice que Pedro tomó la mano de aquel hombre y lo levantó, porque realmente eso es lo que necesita la gente, que la levantes, una mano que sirva para levantar y no para juzgar. Pedro y Juan hicieron en este hombre lo que nadie se había atrevido a hacer y justo en ese momento, cuando aquel hombre recibe amor, ánimo y fe, sus pies se afirman, sus rodillas son sanas y boom, entonces saltando de alegría, de felicidad, de emoción, alaba a Dios y entra con ellos a aquel templo. Y lo más teso es que este hombre recibe su milagro y no se queda ahí, se convierte en uno, porque dice la Biblia que después de aquel momento todas las personas lo empezaron a notar porque no sólo veían que andaba, sino que también alababa a Dios y dicen que se llenaban de asombro por lo que había sucedido… Porque ¿tendría sentido que sólo fuera por el milagro de andar y ya? Noo, yo no creo, tuvieron que ver algo diferente en él, en su rostro, en su nueva manera de hablar, definitivamente notaron aquello diferente que también tenían Pedro y Juan.

Y a causa de este hombre, que por cierto, no se les despegó ni un segundo a Pedro y a Juan, cual garrapata, todo el pueblo fue a ellos en el Pórtico de Salomón, ahhh, pero no sólo el pueblo, incluso los sacerdotes y el mismo jefe de la guardia, ¿imaginas lo que se reflejaba en él que revolcó todo un pueblo? Tenía que haberse convertido en el milagro mismo, porque seamos sinceros, ¿no es suficiente razón conocer el corazón del Padre para literalmente convertirse en un milagro? Es que estamos hablando de conocer a Dios, siii, al que hizo los cielos y la tierra, al que creó los miles de millones de variedades de plantas y animales, el que te hizo a ti y a mí, perfectamente por dentro y por fuera… Te has preguntado ¿qué pasaría si tuvieras un sólo ojo o quizá tres? O ¿una sola pierna o hasta cinco? O quizá ¿cuatro manos?

Y volviendo a la historia, la Biblia relata que este hombre, siii, ese que era un cojo sin propósito, ahora tenía un destino grande: convertirse a sí mismo en un milagro y ¿sabes qué pasó? Más de 5,000 personas conocieron a Dios por él, oyeron la palabra y la creyeron, pero hay un lado “oscuro” en la historia, fue tanto el revolcón, que la guardia decidió llevarlos al Concilio para luego encarcelarlos…

Imagina por un momento… Llevas prácticamente toda tu vida sin poder caminar, dependiendo de otros para que te acomoden en cierto lugar donde supuestamente vas a recibir algo para sobrevivir, y entonces llegan dos tesos, llenos del Espíritu Santo y oran por ti y te levantas, recuerda, llevabas años sin caminar… Entras al templo por primera vez, y de repente tu vida cambia en segundos, te vuelves famoso, todos te hacen preguntas, indagan por lo que pasó y cómo pasó y debido a eso miles reciben a Dios, perooooo… En fracciones de segundos, llega cierto envidioso y te dice, lo siento, pero usted me acaba de desordenar a todo el pueblo, lo tengo que arrestar… ¿Cómo sería tu reacción? Llevaba años sin caminar y cuando por fin lo logra, lo conducen a una cárcel… Frustrante, ¿verdad? Ahhh, pero como este señor no estaba concentrado en su milagro físico solamente, nooo, él tenía claro lo que había pasado en su corazón, en todo su ser, él experimentó algo tan grande que esa cárcel le importó un pito y creo que eso fue lo que más ofendió a los sacerdotes y generales. Y en medio de la cárcel, al ver en vivo y directo a aquel que había recibido un milagro pero que además se había convertido en uno, no pudieron decirles nada y la única opción que tuvieron, fue tratar de intimidarlos con amenazas, pero tampoco sirivieron, ¿sabes por qué? Porque cuando te conviertes en un milagro, el enemigo no puede tocarte, trata de asustarte, trata de amedrentarte, trata distraerte y hacerte sentir miedo, pero la fe y el amor que recibiste hacen que no dudes ni un segundo de quién eres, de lo que tienes, de lo que eres capaz… Pero eso no es todo, este hombre salió de aquel lugar y luego, reunidos todos, descendió el Espíritu Santo sobre todas las personas que los estaban escuchando hablar… ¿En serio crees que un simple milagro físico hubiese logrado esto? Noooo, jamás, este hombre se convirtió en uno, y eso fue lo que llenó de asombro al resto…

Conviértete en un milagro, seguramente algo pasará, conviértete en un milagro, hay personas esperando por ti.

Debemos ser conscientes de lo que hemos recibido, es necesario que se nos note, cuando eso pasa es imposible que no ocurra un avivamiento, es imposible que no pase nada.

Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios.
Romanos 8:19-23

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