Escucha la voz de Dios¿A quién vas cuando necesitas ayuda, un consejo o una palabra de aliento? ¿Consultas la Palabra de Dios?

Muchas personas cuando tienen que tomar decisiones importantes o cuando necesitan ser edificados recurren a las fuentes equivocadas.

Como creyentes y seguidores de Jesús, la primera instancia para este tipo de preguntas debe ser Dios. Dios nos habla a través de Su Palabra, por eso es importante conocerla

No te pases todo el día con ansiedad pensando, preguntándole al pastor, a los amigos o a tu pareja. Sigue el ejemplo del rey David.

En el primer libro de Crónicas, capítulo 14, la Biblia nos cuenta que cuando los filisteos se dieron cuenta que David había sido ungido como rey de todo Israel, salieron a capturarlo, pero David no se quedó pensando qué hacer o se estresó porque ya venían por él; no, él fue y le preguntó a Dios si debía salir a pelear o no.

Dios le dijo que sí y David ganó la batalla.

Cuando vuelvas a estar en una situación “sin salida”, no adivines, ni supongas. Ve y consúltale a Dios a través de la Palabra y la oración. No importa cuanto sepas, cuanto tiempo de cristiano lleves, cuantas veces hayas leído la Biblia o a cuantos encuentros hayas ido; siempre vas a necesitar más de Dios.

En lugar de hacer planes y pedirle a Dios que te bendiga lo que estás haciendo. Pregúntale: Señor, cuáles son tus planes? Los planes que Dios tiene para tu vida ya tienen Su bendición y la victoria está garantizada.

Recuerda Jeremías 33:3. Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.

Las referencias bíblicas del video son tomadas de la Nueva Traducción Viviente

Génesis 1. La historia de la Creación.

Génesis 2:1-3. Así quedó terminada la creación de los cielos y de la tierra, y de todo lo que hay en ellos. Cuando llegó el séptimo día, Dios ya había terminado su obra de creación, y descansó de toda su labor. Dios bendijo el séptimo día y lo declaró santo, porque ese fue el día en que descansó de toda su obra de creación.

Apocalipsis 22. El fin de los tiempos.

Salmo 119:1-2. Felices son los íntegros, los que siguen las enseñanzas del Señor. Felices son los que obedecen sus leyes y lo buscan con todo el corazón.

Hebreos 4:12. Pues la palabra de Dios es viva y poderosa. Es más cortante que cualquier espada de dos filos; penetra entre el alma y el espíritu, entre la articulación y la médula del hueso. Deja al descubierto nuestros pensamientos y deseos más íntimos.

2 Tesalonicenses 2:16-17. Que nuestro Señor Jesucristo mismo y Dios nuestro Padre, quien nos amó y por su gracia nos dio consuelo eterno y una esperanza maravillosa, los conforten y fortalezcan en todo lo bueno que ustedes hagan y digan.

Romanos 10:17. Así que la fe viene por oír, y el oír por la Palabra de Cristo.

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