blessingsMuchas veces nos centramos en nuestros pensamientos sin darnos cuenta de lo que decimos. Y el problema es que podemos estar maldiciendo nuestras vidas, nuestras finanzas o nuestra familia.

La próxima vez que te encuentres en un estado de desánimo o tristeza, en lugar de quedarte allí sintiéndote mal por ti mismo, levántate y comienza a declarar la Verdad de Dios sobre esa situación.

Declara Vida sobre tu vida, sobre tus circunstancias y sobre lo que no provenga de Dios. Para ayudarte en esta tarea, he preparado 40 bendiciones. Decláralas sobre tu vida, tus hijos, hermanos y sobre quien las necesite. Hazlo para que veas cómo el poder de tu palabra se convierte en vida.

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Las referencias bíblicas del video son tomadas de la Nueva Traducción Viviente

Romanos 10:17. Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.

Génesis 1:22. Entonces Dios los bendijo con las siguientes palabras: «Sean fructíferos y multiplíquense. Que los peces llenen los mares y las aves se multipliquen sobre la tierra.

Génesis 1:28. Luego Dios los bendijo con las siguientes palabras: «Sean fructíferos y multiplíquense. Llenen la tierra y gobiernen sobre ella. Reinen sobre los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que corren por el suelo.

Génesis 2:3. Dios bendijo el séptimo día y lo declaró santo, porque ese fue el día en que descansó de toda su obra de creación.

Génesis 5:2. Los creó hombre y mujer, y los bendijo y los llamó «humanos».

Génesis 14:29. Melquisedec bendijo a Abram con la siguiente bendición: «Bendito sea Abram por Dios Altísimo, Creador de los cielos y la tierra.

Génesis 25:11. Después de la muerte de Abraham, Dios bendijo a su hijo Isaac, quien se estableció cerca de Beer-lajai-roi, en el Neguev.

Génesis 27:27. Así que Jacob se le acercó y le dio un beso. Entonces Isaac, al sentir el olor de la ropa, finalmente se convenció y bendijo a su hijo diciendo: «¡Ah! ¡El olor de mi hijo es como el olor del campo, que el Señor ha bendecido!

Éxodo 20:11. Pues en seis días el Señor hizo los cielos, la tierra, el mar, y todo lo que hay en ellos; pero el séptimo día descansó. Por eso el Señor bendijo el día de descanso y lo apartó como un día santo.

Josué 14:13. Entonces Josué bendijo a Caleb, hijo de Jefone, y le dio Hebrón como su asignación de tierra.

1 Samuel 2:21. Entonces el Señor bendijo a Ana, y ella concibió y dio a luz tres hijos y dos hijas. Entre tanto, Samuel crecía en la presencia del Señor.

Mateo 14:19. Luego le dijo a la gente que se sentara sobre la hierba. Jesús tomó los cinco panes y los dos pescados, miró hacia el cielo y los bendijo. Después partió los panes en trozos y se los dio a sus discípulos, quienes los distribuyeron entre la gente.

Marcos 10:16. Entonces tomó a los niños en sus brazos y después de poner sus manos sobre la cabeza de ellos, los bendijo.

Gálatas 3:14. Mediante Cristo Jesús, Dios bendijo a los gentiles con la misma bendición que le prometió a Abraham, a fin de que los creyentes pudiéramos recibir por medio de la fe al Espíritu Santo prometido.

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