Por Diego Pineda

Este es el segundo en una serie de artículos sobre “los últimos tiempos”. El primer artículo es El Mito del Rapto de la Iglesia. Este artículo se basa en mi estudio personal y en los escritos del Dr. Jonathan Welton.

Hay varias visiones escatológicas, siendo la visión futurista la más comúnmente enseñada en el cristianismo moderno.

Hay otras visiones como la histórica (que dice que el Apocalipsis se ha desarrollado gradualmente a través de la historia de la iglesia), la idealista (que dice que todo es una metáfora de verdades espirituales) y la preterista (que dice que esas profecías ya se cumplieron en el pasado).

La visión que estoy presentando aquí es una visión preterista parcial, o sea, ya la mayoría de profecías del Nuevo Testamento se cumplieron en el año 70 d.C. pero hay otras que todavía están por cumplirse.

Hasta ahora he dado una introducción breve a esta visión preterista. Cuando nos quitamos los lentes futuristas que nos han puesto por años y que muy pocos se han atrevido a cuestionar y leemos la Biblia con una mente abierta, podemos ver un cuadro muy diferente.

Te invito a hacer un ejercicio. Vamos a leer varios pasajes en el evangelio de Mateo suponiendo que se están refiriendo a la destrucción de Jerusalén a ver si tienen más sentido que cuando suponemos que se refieren al futuro. Pongamos atención a las frases en negrilla.

Mateo 3

4 Y él, Juan, tenía un vestido de pelo de camello y un cinto de cuero a la cintura; y su comida era de langostas y miel silvestre. 5 Acudía entonces a él Jerusalén, toda Judea y toda la región alrededor del Jordán; 6 y confesando sus pecados, eran bautizados por él en el río Jordán. 7 Pero cuando vio que muchos de los fariseos y saduceos venían para el bautismo, les dijo: ¡Camada de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira que vendrá? 8 Por tanto, dad frutos dignos de arrepentimiento; 9 y no presumáis que podéis deciros a vosotros mismos: “Tenemos a Abraham por padre”, porque os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham de estas piedras. 10 Y el hacha ya está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado al fuego. 11 Yo a la verdad os bautizo con agua para arrepentimiento, pero el que viene detrás de mí es más poderoso que yo, a quien no soy digno de quitarle las sandalias; El os bautizará con el Espíritu Santo y con fuego. 12 El bieldo está en su mano y limpiará completamente su era; y recogerá su trigo en el granero, pero quemará la paja en fuego inextinguible.

Juan dice aquí que la ira es inminente y el hacha está puesta a la raíz del árbol. Israel es comparado a un árbol varias veces en el Antiguo Testamento (Salmo 80:8-11, Isaías 5:1-2, Jeremías 2:21, 11:16-17).

El fuego en este contexto, así como en casi toda la Biblia, es de juicio. El bautismo con fuego es un juicio y no un bautismo de poder. Mientras los creyentes serían bautizados con el Espíritu Santo comenzando en Pentecostés, los rebeldes serían bautizados con el fuego del juicio (Jerusalén fue incendiada en el 70 d.C.).

Juan dice que Jesús vendrá a limpiar su era (la zona donde se trilla el trigo) y va a recoger su trigo (los creyentes) y va a quemar la paja (los que no creyeron). Eso es exactamente lo que pasó en la destrucción de Jerusalén, donde 1.1 millones de judíos murieron pero ni un solo cristiano pereció, pues todos huyeron al Monte Pela, pues habían sido advertidos por Jesús de lo que iba a pasar.

Mateo 10

23 Pero cuando os persigan en esta ciudad, huid a la otra; porque en verdad os digo: no terminaréis de recorrer las ciudades de Israel antes que venga el Hijo del Hombre.

Es obvio por el contexto que Jesús le estaba hablando a sus discípulos y no a personas miles de años después. Él dijo que vendría en el tiempo de sus oyentes. O sea que hay dos opciones: realmente vino o mintió.

Mateo 11

20 Entonces comenzó a increpar a las ciudades en las que había hecho la mayoría de sus milagros, porque no se habían arrepentido. 21 ¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si los milagros que se hicieron en vosotras se hubieran hecho en Tiro y en Sidón, hace tiempo que se hubieran arrepentido en cilicio y ceniza. 22 Por eso os digo que en el día del juicio será más tolerable el castigo para Tiro y Sidón que para vosotras. 23 Y tú, Capernaúm, ¿acaso serás elevada hasta los cielos? ¡Hasta el Hades descenderás! Porque si los milagros que se hicieron en ti se hubieran hecho en Sodoma, ésta hubiera permanecido hasta hoy. 24 Sin embargo, os digo que en el día del juicio será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma que para ti.

Mateo 12

38 Entonces le respondieron algunos de los escribas y fariseos, diciendo: Maestro, queremos ver una señal de parte tuya. 39 Pero respondiendo El, les dijo: Una generación perversa y adúltera demanda señal, y ninguna señal se le dará, sino la señal de Jonás el profeta; 40 porque como estuvo Jonas en el vientre del monstruo marino tres dias y tres noches, así estará el Hijo del Hombre tres días y tres noches en el corazón de la tierra. 41 Los hombres de Nínive se levantarán con esta generación en el juicio y la condenarán, porque ellos se arrepintieron con la predicación de Jonás; y mirad, algo más grande que Jonás está aquí. 42 La Reina del Sur se levantará con esta generación en el juicio y la condenará, porque ella vino desde los confines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón; y mirad, algo más grande que Salomón está aquí. 43 Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, pasa por lugares áridos buscando descanso y no lo halla. 44 Entonces dice: “Volveré a mi casa de donde salí”; y cuando llega, la encuentra desocupada, barrida y arreglada. 45 Va entonces, y toma consigo otros siete espíritus más depravados que él, y entrando, moran allí; y el estado final de aquel hombre resulta peor que el primero. Así será también con esta generación perversa.

En Mateo 11 y 12 Jesús habla de juicio para personas de su época y se refiere a ellos como “esta generación.” Generación en griego es genea, y habla de toda la multitud de personas viviendo en el mismo periodo y especialmente a los judíos viviendo en la misma época. Transferida de las personas al tiempo en que ellas vivían, esta palabra vino a significar una edad; esto es, un periodo ocupado ordinariamente por cada generación sucesiva, de unos treinta a cuarenta años (Hechos 14.16; 15.21; Ef 3.5; Col 1.26).

Desde el Antiguo Testamento, se usaba el concepto de una generación directamente relacionado con cuarenta años, como la generación que salió de Egipto y murió en el desierto mientras divagaban por 40 años. El siguiente verso en Job también nos da una clave, al dividir 140 por 4 nos da 35 años.

Después de esto vivió Job ciento cuarenta años, y vio a sus hijos y a los hijos de sus hijos, hasta cuatro generaciones. 
Job 42:16

Mateo 13

36 Entonces dejó a la multitud y entró en la casa. Y se le acercaron sus discípulos, diciendo: Explícanos la parábola de la cizaña del campo. 37 Y respondiendo El, dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre, 38 y el campo es el mundo; y la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del maligno; 39 y el enemigo que la sembró es el diablo, y la siega es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles. 40 Por tanto, así como la cizaña se recoge y se quema en el fuego, de la misma manera será en el fin del mundo [aion= era o siglo]. 41 El Hijo del Hombre enviará a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que son piedra de tropiezo y a los que hacen iniquidad; 42 y los echarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el crujir de dientes. 43 Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos, que oiga.

47 El reino de los cielos también es semejante a una red barredera que se echó en el mar, y recogió peces de toda clase; 48 y cuando se llenó, la sacaron a la playa; y se sentaron y recogieron los peces buenos en canastas, pero echaron fuera los malos. 49 Así será en el fin del mundo; los ángeles saldrán, y sacarán a los malos de entre los justos, 50 y los arrojarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el crujir de dientes.

Esta traducción (La Biblia de las Américas) habla del fin del mundo, pero desafortunadamente es una mala traducción de la palabra original del griego, aion, que significa era o siglo. La palabra para mundo es kosmos y no se usa en este pasaje.

De hecho el diccionario bíblico Vine dice lo siguiente: “aion: edad, periodo de tiempo, marcado en su uso neotestamentario por características espirituales o morales. Se traduce «mundo» en dos ocasiones (Mt 28.20; 2 Ti 4.10), donde propiamente debería traducirse «siglo» o «era».”

El fin de la era es el fin de la era de Moisés, del antiguo pacto. Este tema lo profundizaremos en otro artículo de esta serie.

Mateo 16

28 En verdad os digo que hay algunos de los que están aquí que no probarán la muerte hasta que vean al Hijo del Hombre venir en su reino.

Este verso sólo tiene sentido si la venida del hijo del hombre se refiere a un evento en esa generación, no a algo que ocurriría 2.000 años mas tarde.

Mateo 21

33 Escuchad otra parábola. Había una vez un hacendado que planto una viña y la cerco con un muro, y cavo en ella un lagar y edifico una torre, la arrendó a unos labradores y se fue de viaje. 34 Y cuando se acercó el tiempo de la cosecha, envió sus siervos a los labradores para recibir sus frutos. 35 Pero los labradores, tomando a los siervos, a uno lo golpearon, a otro lo mataron y a otro lo apedrearon. 36 Volvió a mandar otro grupo de siervos, mayor que el primero; y les hicieron lo mismo. 37 Finalmente les envió a su hijo, diciendo: “Respetarán a mi hijo.” 38 Pero cuando los labradores vieron al hijo, dijeron entre sí: “Este es el heredero; venid, matémoslo y apoderémonos de su heredad.” 39 Y echándole mano, lo arrojaron fuera de la viña y lo mataron. 40 Cuando venga, pues, el dueño de la viña, ¿qué hará a esos labradores? 41 Ellos le dijeron: Llevará a esos miserables a un fin lamentable, y arrendará la viña a otros labradores que le paguen los frutos a su tiempo. 42 Jesús les dijo: ¿Nunca leísteis en las Escrituras:

“La piedra que desecharon los constructores, esa, en piedra angular se ha convertido; esto fue hecho de parte del Señor, y es maravilloso a nuestros ojos”?

43 Por eso os digo que el reino de Dios os será quitado y será dado a una nación que produzca sus frutos. 44 Y el que caiga sobre esta piedra será hecho pedazos; pero sobre quien ella caiga, lo esparcirá como polvo. 45 Al oír sus parábolas los principales sacerdotes y los fariseos, comprendieron que hablaba de ellos.

Esta es una profecía contra el Israel de esa época e incluso los fariseos sabían que Jesús hablaba de ellos. Aquí empieza el contexto de Mateo 24, donde los discípulos están escuchando a Jesús profetizar juicio.

Mateo 23

34 Por tanto, mirad, yo os envío profetas, sabios y escribas: de ellos, a unos los mataréis y crucificaréis, y a otros los azotaréis en vuestras sinagogas y los perseguiréis de ciudad en ciudad,35 para que recaiga sobre vosotros la culpa de toda la sangre justa derramada sobre la tierra, desde la sangre del justo Abel hasta la sangre de Zacarías, hijo de Berequías, a quien asesinasteis entre el templo y el altar. 36 En verdad os digo que todo esto vendrá sobre esta generación. 37 ¡Jerusalén, Jerusalén, la que mata a los profetas y apedrea a los que son enviados a ella! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus pollitos debajo de sus alas, y no quisiste! 38 He aquí, vuestra casa se os deja desierta. 39 Porque os digo que desde ahora en adelante no me veréis más hasta que digáis: “Bendito el que viene en el nombre del Señor.”

En Mateo 23, Jesús condena a los escribas y fariseos y termina con estos versos, y les dice que toda la sangre de los justos del Antiguo Testamento caería sobre esa generación. Lo dice dos veces, enfatizando que no es para un futuro lejano sino sobre ellos. Luego se lamenta sobre Jerusalén y dice que su casa será desierta, o sea, la ciudad será desolada, quedará sin habitantes.

Mateo 24

1 Cuando salió Jesús del templo, y se iba, se le acercaron sus discípulos para mostrarle los edificios del templo. 2 Mas respondiendo El, les dijo: ¿Veis todo esto? En verdad os digo: no quedará aquí piedra sobre piedra que no sea derribada. 3 Y estando El sentado en el monte de los Olivos, se le acercaron los discípulos en privado, diciendo: Dinos, ¿cuándo sucederá esto, y cuál será la señal de tu venida y de la consumación de este siglo? 4 Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. 5 Porque muchos vendrán en mi nombre, diciendo: “Yo soy el Cristo”, y engañarán a muchos. 6 Y habréis de oír de guerras y rumores de guerras. ¡Cuidado! No os alarméis, porque es necesario que todo esto suceda; pero todavía no es el fin. 7 Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino, y en diferentes lugares habrá hambre y terremotos. 8 Pero todo esto es sólo el comienzo de dolores. 9 Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis odiados de todas las naciones por causa de mi nombre.10 Muchos tropezarán entonces y caerán, y se traicionarán unos a otros, y unos a otros se odiarán. 11 Y se levantarán muchos falsos profetas, y a muchos engañarán. 12 Y debido al aumento de la iniquidad, el amor de muchos se enfriará.13 Pero el que persevere hasta el fin, ése será salvo. 14 Y este evangelio del reino se predicará en todo el mundo como testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin.

15 Por tanto, cuando veáis la abominación de la desolación, de que se habló por medio del profeta Daniel, colocada en el lugar santo (el que lea, que entienda),16 entonces los que estén en Judea, huyan a los montes; 17 el que esté en la azotea, no baje a sacar las cosas de su casa; 18 y el que esté en el campo, no vuelva atrás a tomar su capa. 19 Pero, ¡ay de las que estén encinta y de las que estén criando en aquellos días! 20 Orad para que vuestra huida no suceda en invierno, ni en día de reposo, 21 porque habrá entonces una gran tribulación, tal como no ha acontecido desde el principio del mundo hasta ahora, ni acontecerá jamás. 22 Y si aquellos días no fueran acortados, nadie se salvaría; pero por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados. 23 Entonces si alguno os dice: “Mirad, aquí está el Cristo”, o “Allí está”, no le creáis. 24 Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y mostrarán grandes señales y prodigios, para así engañar, de ser posible, aun a los escogidos. 25 Ved que os lo he dicho de antemano. 26 Por tanto, si os dicen: “Mirad, El está en el desierto”, no vayáis; o“Mirad, El está en las habitaciones interiores”, no les creáis. 27 Porque así como el relámpago sale del oriente y resplandece hasta el occidente, así será la venida del Hijo del Hombre. 28 Donde esté el cadáver, allí se juntarán los buitres. 29 Pero inmediatamente después de la tribulación de esos días, el sol se oscurecerá, la luna no dará su luz, las estrellas caerán del cielo y las potencias de los cielos serán sacudidas. 30 Entonces aparecerá en el cielo la señal del Hijo del Hombre; y entonces todas las tribus de la tierra harán duelo, y verán al Hijo del Hombre que viene sobre las nubes del cielo con poder y gran gloria. 31 Y El enviará a sus ángeles con una gran trompeta y reunirán a sus escogidos de los cuatro vientos, desde un extremo de los cielos hasta el otro. 32 Y de la higuera aprended la parábola: cuando su rama ya se pone tierna y echa las hojas, sabéis que el verano está cerca. 33 Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, sabed que El está cerca, a las puertas. 34 En verdad os digo que no pasará esta generación hasta que todo esto suceda. 35 El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán. 36 Pero de aquel día y hora nadie sabe, ni siquiera los ángeles del cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre. 37 Porque como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. 38 Pues así como en aquellos días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dándose en matrimonio, hasta el día en que entró Noé en el arca, 39 y no comprendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos; así será la venida del Hijo del Hombre.40 Entonces estarán dos en el campo; uno será llevado y el otro será dejado.41 Dos mujeres estarán moliendo en el molino; una será llevada y la otra será dejada. 42 Por tanto, velad, porque no sabéis en qué día vuestro Señor viene.43 Pero comprended esto: si el dueño de la casa hubiera sabido a qué hora de la noche iba a venir el ladrón, hubiera estado alerta y no hubiera permitido que entrara en su casa. 44 Por eso, también vosotros estad preparados, porque a la hora que no pensáis vendrá el Hijo del Hombre. 45 ¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente a quien su señor puso sobre los de su casa para que les diera la comida a su tiempo? 46 Dichoso aquel siervo a quien, cuando su señor venga, lo encuentre haciendo así. 47 De cierto os digo que lo pondrá sobre todos sus bienes. 48 Pero si aquel siervo es malo, y dice en su corazón: “Mi señor tardará”; 49 y empieza a golpear a sus consiervos, y come y bebe con los que se emborrachan, 50 vendrá el señor de aquel siervo el día que no lo espera, y a una hora que no sabe, 51 y lo azotará severamente y le asignará un lugar con los hipócritas; allí será el llanto y el crujir de dientes.

Los discípulos están preguntando acerca del juicio sobre Israel y la destrucción del Templo de Jerusalén, pues eso es lo que Jesús ha venido hablando. Ellos no están preguntando acerca del fin del mundo, pues eso no tendría sentido.

Es automático, casi como un reflejo, pensar que los discípulos le estaban preguntando a Jesús acerca de su segunda venida; pero si nos detenemos a pensar por un momento, recordaremos que los discípulos no tenían idea de que Jesús estaba a punto de morir y resucitar. No es realista pensar que estuvieran preguntando acerca de su segunda venida miles de años después en el tiempo, sino que estaban aún en shock por cómo Jesús había amonestado a los fariseos.

Jesús declaró que el Templo y sus edificios serían destruidos y los discípulos, sin lugar a dudas, fascinados, le pidieron que les dijera “¿cuándo ocurrirá esto?”

Jesús les respondió con ocho señales de la destrucción próxima, que más adelante describiré en detalle. En la respuesta de Jesús podemos ver que él está hablando de algo que iba a pasar localmente, no de un evento global en el futuro, pues dice “los que estén en Judea” y oren que no pase en día de reposo (cosas que no son relevantes para nosotros hoy en día).

Luego dice: “En verdad os digo que no pasará esta generación hasta que todo esto suceda.” Muchos ateos e incluso cristianos como CS Lewis, han dicho que esta frase es la más problemática de la Biblia y hacen de Jesús un falso profeta. Eso es porque la interpretación futurista de este verso hace que Jesús se hubiera equivocado.

Algunos han intentado convertir la palabra generación en raza: “la raza judía no pasará hasta que todo esto ocurra”. Pero eso no es correcto en el contexto, ni con la gramática. Además, los judíos no son una raza étnica separada. Son los descendientes de Abraham, al igual que otras naciones que vienen de Abraham (como los árabes).

Mateo 26

63 Mas Jesús callaba. Y el sumo sacerdote le dijo: Te conjuro por el Dios viviente que nos digas si tú eres el Cristo, el Hijo de Dios. 64 Jesús le dijo: Tú mismo lo has dicho; sin embargo, os digo que desde ahora veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del Poder, y viniendo sobre las nubes del cielo.

Jesús dijo, “desde ahora veréis”, porque después de su resurrección empezarían los dolores de parto y las diferentes señales del juicio hasta la destrucción de Jerusalén.

“Viniendo sobre las nubes” es una expresión que Jesús usó también en Mateo 24, pero no es algo literal sino que Jesús está usando un lenguaje profético del Antiguo Testamento con el que ellos estaban familiarizados. Al momento de él decir que vendría sobre las nubes del cielo, ellos entenderían que era el juicio de Dios. Pero a nosotros nos suena algo literal porque no estamos acostumbrados al lenguaje profético judío.

A través de todo el Antiguo Testamento, cuando Dios iba a traer destrucción sobre una ciudad o una nación, se decía que Él “vendría sobre las nubes en el cielo”. En la cultura judía, la frase “señal de su venida” tenía poco que ver con locación y llegada, y se entendía como “venir en juicio sobre una ciudad o una nación”, como lo veremos en los siguientes versículos.

Entonces la tierra se estremeció y tembló; los cimientos de los montes temblaron y fueron sacudidos, porque El se indignó. Humo subió de su nariz, y el fuego de su boca consumía; carbones fueron por él encendidos. También inclinó los cielos, y descendió con densas tinieblas debajo de sus pies. Cabalgó sobre un querubín, y voló; y raudo voló sobre las alas del viento.De las tinieblas hizo su escondedero, su pabellón a su alrededor; tinieblas de las aguas, densos nubarrones. Por el fulgor de su presencia se desvanecieron sus densas nubes en granizo y carbones encendidos. El Señor también tronó en los cielos, y el Altísimo dio su voz: granizo y carbones encendidos. Y envió sus saetas, y los dispersó, y muchos relámpagos, y los confundió. Entonces apareció el lecho de las aguas, y los cimientos del mundo quedaron al descubierto a tu reprensión, oh Señor, al soplo del aliento de tu nariz.

Salmos 18:7-15

El que se cubre de luz como de vestidura, que extiende los cielos como una cortina, que construye sus aposentos sobre las aguas, el que pone las nubes por su carroza, el que anda sobre las alas del viento.

Salmos 104:2-3

He aquí, el Señor va montado sobre una nube veloz y llega a Egipto; se estremecen los ídolos de Egipto ante su presencia, y el corazón de los egipcios se derrite dentro de ellos.

Isaías 19:1

Tocad trompeta en Sion, y sonad alarma en mi santo monte. Tiemblen todos los habitantes de la tierra, porque viene el día del Señor, porque está cercano; día de tinieblas y lobreguez, día nublado y de densa oscuridad. Como la aurora sobre los montes, se extiende un pueblo grande y poderoso; nunca ha habido nada semejante a él, ni tampoco lo habrá después por años de muchas generaciones.

Joel 2:1-2

Entonces Pedro, poniéndose en pie con los once, alzó la voz y les declaró: Varones judíos y todos los que vivís en Jerusalén, sea esto de vuestro conocimiento y prestad atención a mis palabras, porque éstos no están borrachos como vosotros suponéis, pues apenas es la hora tercera del día; sino que esto es lo que fue dicho por medio del profeta Joel: Y sucederá en los últimos días —dice Dios— que derramaré de mi Espíritu sobre toda carne; y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán, vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñaran sueños; y aun sobre mis siervos y sobre mis siervas derramare de mi Espíritu en esos días, y profetizarán. Y mostrare prodigios arriba en el cielo y señales abajo en la tierra: sangre, fuego y columna de humo. El sol se convertirá en tinieblas y la luna en sangre, antes que venga el día grande y glorioso del Señor. Y sucederá que todo aquel que invoque el nombre del Señor sera salvo.

Hechos 2:14-21

Jehová es tardo para la ira y grande en poder, y no tendrá por inocente al culpable.Jehová camina en la tempestad y el torbellino, y las nubes son el polvo de sus pies.

Nahum 1:3

En los juicios cumplidos en estos versos, Dios no descendió literalmente en una nube, sino que envió ejércitos en contra de Israel. En este último juicio sería igual, con el ejército romano. ¿Por qué habría de cambiar y hacerlo literalmente si en la Biblia ya lo había hecho así? Dios es el mismo ayer hoy y siempre.

Ahora que tenemos algo del contexto cultural hebreo, podemos entender que:

  1. los discípulos le estaban preguntando a Jesús cuándo “vendría” en juicio sobre Jerusalén, y
  2. Jesús responde con muchas señales que llevarían al versículo 30, donde finalmente “vendría sobre las nubes” trayendo juicio.

En el siguiente artículo en esta serie mostraré con más detalle cómo se cumplió Mateo 24 con la destrucción de Jerusalén en el 70 d.C.

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