Ahora bien, la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
Hebreos 11:1

Abraham-and-the-starsEn el libro de Génesis, capítulo 12, vemos que Dios le prometió a Abraham un hijo y una gran descendencia.  Pero no es hasta el capítulo 15, muchos años después, que Abraham creyó en la promesa de Dios. No fue sino hasta que Dios le dio una imagen (las estrellas en el cielo) que activó su imaginación. Luego de que vio las estrellas, la Biblia dice que Abraham creyó.

Y Abram dijo: Oh Señor Dios, ¿qué me darás, puesto que yo estoy sin hijos, y el heredero de mi casa es Eliezer de Damasco? Dijo además Abram: He aquí, no me has dado descendencia, y uno nacido en mi casa es mi heredero. Pero he aquí que la palabra del Señor vino a él, diciendo: Tu heredero no será éste, sino uno que saldrá de tus entrañas, él será tu heredero. Lo llevó fuera, y le dijo: Ahora mira al cielo y cuenta las estrellas, si te es posible contarlas. Y le dijo: Así será tu descendencia. Y Abram creyó en el Señor, y El se lo reconoció por justicia.
Génesis 15:2-7

Escondido en este pasaje hay un principio que muchos desconocemos y es que la fe comienza con la imaginación. De hecho, a muchos cristianos se les ha enseñado que no deben usar su imaginación, que es opuesta a las cosas del Espíritu. Pero veamos lo que nos dice la Biblia.

El gan mandamiento es el siguiente:

Y El le dijo: Amaras al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.
Mateo 22:37

Miremos las partes mencionadas en este verso:

  • Tu corazón conecta tu espíritu y tu alma.
  • Tu alma es es lugar donde residen tu voluntad, tus emociones y tu intelecto, el lugar donde sientes.
  • Mente en el griego es dianoia, que significa pensamientos profundos, el ejercicio de las facultades de la mente imaginación, sentimiento, deseo y entendimiento.

Jesús estaba diciendo: “Quiero que me amen no sólo con su intelecto, sus emociones y su voluntad, y su corazón, sino que también me amen con su imaginación (su capacidad creativa).

Ahora miremos otro verso…

Habéis oído que se dijo: “No cometeras adulterio.” Pero yo os digo que todo el que mire a una mujer para codiciarla ya cometió adulterio con ella en su corazón (del griego kardia)
Mateo 5:27-28

Kardia habla de los pensamientos y sentimientos de la mente. Si te lo imaginas es lo mismo que si lo haces. Si ves algo en tu imaginación por largo tiempo, va a bajar a tu corazón y eventualmente se manifestará en tu vida.

Eso estaba pasando en Babel. En Génesis 11 vemos la unidad de los constructores de la Torre de Babel en lo que Dios dijo de ellos.

Y dijo el Señor: He aquí, son un solo pueblo y todos ellos tienen la misma lengua. Y esto es lo que han comenzado a hacer, y ahora nada de lo que se propongan hacer les será imposible.
Genesis 11:6

La palabra para “propongan” en hebreo es yester y también se traduce como imaginación.

La imaginación es tan poderosa que cuando la gente está en unidad con ella, y todos ven la misma cosa, comenzarán a decir lo mismo. Mira lo que dice el apóstol Pablo:

Mi oración es que los ojos de vuestro corazón (dianoia) sean iluminados, para que sepáis cuál es la esperanza de su llamamiento, cuáles son las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cuál es la extraordinaria grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, conforme a la eficacia de la fuerza de su poder, el cual obró en Cristo cuando le resucitó de entre los muertos y le sentó a su diestra en los lugares celestiales, muy por encima de todo principado, autoridad, poder, dominio y de todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo sino también en el venidero.
Efesios 1:18-21

El griego dice los ojos de vuestra dianoia (imaginación). Debemos usar nuestra imaginación para ver nuestra herencia en Cristo, el poder que reside en nosotros. Podemos y debemos usar nuestra imaginación (los ojos de nuestro corazón) para ver las cosas invisibles, para ver lo que no es como si fuese.

al no poner nuestra vista en las cosas que se ven, sino en las que no se ven; porque las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.
2 Corintios 4:18

(como está escrito: Te he hecho padre de muchas naciones) delante de aquel en quien creyó, es decir Dios, que da vida a los muertos y llama a las cosas que no existen, como si existieran.
Romanos 4:17

La mujer con el flujo de sangre usó su imaginación y se vio a si misma tocando el borde del manto de Jesús (Marcos 5:28), lo que resultó en fe y en acción que la sanó.

Por tanto, ceñid vuestro entendimiento (dianoia) para la acción.
1 Pedro 1:13

Tu futuro será lo que te imaginas ahora mismo. Cuando obtienes una palabra o promesa de parte de Dios, una imagen se formará en tu imaginación. Y esa imagen controlará tu futuro. Obtienes tu promesa a través de la oración. Una vez la tienes, comienza a repetirla y ponle una imagen a esa palabra. Asegúrate que tanto la promesa como la imagen estén conforme a la Biblia.

Tu imaginación es tan real como la cosa física, pues abre la puerta al cumplimiento de lo que se desea. Tu imaginación es una herramienta poderosa que se puede usar para bien o para mal. De hecho, tu cerebro no reconoce la diferencia entre lo imaginario y lo real. Por ejemplo, si es tarde en la noche y tu hija no ha llegado a casa, te comienzas a imaginar que algo le pasó y tu cuerpo empieza a sentirse mal, con un vacío en el estómago, con tu corazón latiendo más rápido, etc. En la realidad, no le ha pasado nada a tu hija, pero tu imaginación creó una reacción física real.

El enemigo está invadiendo la mente de la gente todo el tiempo. Por ejemplo, el rey David fue lleno de lujuria y cayó en pecado sexual luego de imaginarse que estaba con Betsabé. Y Elías, fue lleno de temor cuando se imaginó a Jezabel cumpliendo su promesa de matarlo, incluso después de su gran victoria con fuego que cayó del cielo (ver 1 Reyes 18 en adelante)

Entre más veas algo en tu imaginación, más lo vas a sentir. A medida que lo ves y lo sientes vas a orar de manera más ferviente. Luego habrá un momento en que sabes que sabes que sabes que algo va a pasar porque ya ocurrió en tu mente.

Comienza a ver y a declarar tu sueño hasta que se convierta en fe en ti. Luego la Ley de la Fe lo hará realidad.

Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo digno, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo honorable, si hay alguna virtud o algo que merece elogio, en esto meditad.
Filipenses 4:8

Debemos meditar, usar nuestra imaginación es estas cosas.

Tu enfoque es tu destino. No puedes arreglar un problema mirando sólo el problema. Lo arreglas visualizando algo que funciona. Luego, partiendo de este pensamiento positivo, más creatividad vendrá. No sale de lo que está mal.

El éxito no comienza cuando todo está saliendo bien a tu alrededor. Comienza con lo que te dices a ti mismo. ¿Qué clase de mensajes le estás mandando a tu mente y tu corazón? ¿Qué te dices a ti mismo acerca de tus circunstancias?

Para cambiar tu vida debes cambiar tu diálogo interno, los mensajes que te envías a ti mismo.

Para salir de cualquier dilema, comienza un nuevo hábito en tu mente. Los hábitos negativos que hemos aprendido a través de los años tienden a paralizarnos. Esos hábitos reflejan tu actividad mental. La forma en que te comportas sale de tu vida mental.

Entrénate a ti mismo a ver las cosas de manera diferente, a ver tus sueños cumplidos. No te rindas, continúa. Así siempre tendrás una actitud orientada hacia el éxito y verás tus metas realizadas. Aprenderás a orar sin cesar y cuando llegues a ese nivel de oración, no te detengas.

Tus estados de ánimo diarios revelan el estado de tu mente y revelan si estás creciendo en fe o no.

Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto.
Romanos 12:2

Empieza a transformar tu mente con el uso correcto de tu imaginación. Así verás tu fe crecer y nada será imposible.

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